jueves, 28 de junio de 2007

"(¿sin?)(¿mis?) palabras"

Debo aclarar que este post fue uno de los primeros que escribí.

Y creo que nadie (o pocos) lo vio, debido a la incipiencia del blog

(es lo que me parece, por ahí estoy confundida),

por eso, lo reedito.

Perdón por "repetirme",

yo sé que es muuuy simple,

pero le tengo un cariño especial!!!

"Tal vez,
alguna vez,
alguna de mis palabras
te haya rescatado
de algún dolor...
Mi palabra va,
algunas veces,
al rescate:
intuitivamente
voy intentando
con ellas,
"salvavidas"...
para que vos,
y otros,
puedan
(o no)
sostenerse, y salir a flote
para respirar
un poco de oxígeno...
en estas ciudades
de risas de cemento...

martes, 26 de junio de 2007

tomo un guante II

En realidad, se me ocurrió no solamente recoger el guante, sino, ademas tomar otro, que se me antojó, tuviera que ver con una temática, sin importar la pagina donde lo encontremos.
As'i, y se entiende que no es un antojo, el tema elegido es: el padre.
Creo que es un tema dificil, no solo, como aparenta, para la mujer.
"El padre", como cuestion se nos plantea a todos los humanos.
Por eso, tomé el texto de Antigona, de Sofocles.
Y no solo por el padre de Antigona, Edipo.
Por el padre de Hemon, su hombre: Creonte.
"Creonte: Hijo, menester es estar dispuesto asi en el corazon: anteponer a todo el paternal consejo. Por eso los hombres piden tener hijos sumisos en sus casas al engendrarlos, para que al enemigo repliquen con ataques, y al amigo honren por igual que al padre. En cambio, si se cria inutiles retonos, que diriais criar sino penas para ti mismo y motivos de risa para tus enemigos?
De modo que, ahora mas que nunca, no extravies tus sentimientos por el placer de una mujer.
Sabe bien que frio es el abrazo de una mala mujer que lleves a tu hogar como companera de lecho.
Pues, que llaga mayor podria haber que tener como querido a un ser malvado?
Asi que, despreciandola, como a una desgraciada, permite que la muchacha esta en las tierras de Hades se case con alguno.
Porque de toda la ciudad solo a ella sorprendi en abierta desobediencia,
y no he de presentarme mentiroso frente al pueblo:
antes la matare.
Asi las cosas, que invoque a Zeus, protector de la familia!"
Bueno, si alguien que pase por aqui, quiere retomar el tema, ADELANTE!
Yo no quiero comprometer a nadie...
(perdon la falta de acentos y de "enies",
ya aprendo con la PC nueva!)

sábado, 23 de junio de 2007

quitándome la ropa...

siempre más tarde que el resto... ( pero no por eso siguiendo la manada ) nadie me invitó jugar ese juego de los ocho puntos... pero como tengo ganas de un recreo, voy a jugar igual!!! si tengo que decir ocho cosas sobre mí misma, lo primero que me da es vértigo. me dí cuenta que era más fácil si revisaba mi archivo del blog. porque aquí, señoras y señores, soy exactamente....yo. ( el orden es totalmente arbitrario ) 1) tengo una vida que voy construyendo día tras día. y esto no es una metáfora. mi “nombre” va apareciendo después de haber atravesado mil tormentas, y se va recomponiendo poco a poco. por eso elegí ese título para el blog. porque estoy volviendo a vivir ( literalmente ). por eso hablé de “vivir sin sobrevivir”. las tormentas tienen que ver con circunstancias de la vida ("apta para melancólicos”) 2) hasta ahora había “pasaportes”, ( soy esto, soy lo otro...) sin darme cuenta me engañaba a mí misma. ya me liberé de ellos. aunque tengo dos ciudadanías, creo que eso sí es metafórico, en tanto ando entre dos mundos: el fashion y el intelectual. a veces se pelean... otras, conviven civilizadamente, y otras veces, hasta se hacen guiños.... 3) tengo debilidad por la palabra hablada y/o escrita. no concibo la indiferencia, el “silencio” en lo cotidiano. me genera hostilidad. y lo considero agresivo en sí mismo. sin embargo no soy especialmente “charlatana”, excepto cuando los temas me atrapan... pero me gusta mucho escuchar también. creo que es en el único sentido en el que he logrado un equilibrio. 4) por lo que se desprende que no tengo término medio: el vaso lleno, o vacío. no es que sea necia y no admita que hay grises en la vida, pero no son mi preferencia. esto, obviamente, trae suculentas consecuencias
también incluyo en este punto mi vivir con “intensidad” !!! no hago a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e nada, si no lo siento desde las tripas. y es desde las tripas que puedo estar eufóricamente alegre o despiadadamente triste. y no hay dios que me saque!!!!! esto incluye también mi concepción respecto al “tiempo” . los “relojes” son para mí, realmente como los pintó salvador dalí. se me escurren. o se detienen. no soporto las esperas, y generalmente mis tiempos, exceptuando los laborales, no se corresponden con los del otro (léase: ansiosa) 5) “mi ojo” siempre vió un poco más allá. es un tremendo karma que con el que convivo desde chica. desde entonces preguntaba al mejor estilo mafalda, y le puse piedras en el zapato a los mayores que me circundaban. desde niña indagando sobre el más allá de las cosas... diciendo verdades a los cuatro vientos, que nadie quiere escuchar ( estoy aprendiendo a callarme un poco más) pero el verdadero karma es que no funciona para conmigo!!!!! 6) con el tema de los “espejos” tengo un problema mayúsculo. pero, no son los espejos planos, noooooooo!!!!!!! no tengo anorexia, si se despistaron por ahí. mi problema es con lo que reflejo a los demás. “un poco soberbia”, “autosuficiente”, “segura de vos misma”, “sensual”????????, “inteligente”, “capaz” no me reconozco ni ahí en na-da de lo que me dicen. y eso que también me lo dicen los que me conocen bien. tengo una disfunción importante con mi imagen (y no corporal, insisto). sinceramente. y lo digo con bronca, ojalá me reconociera yo en “alguna” de esas cosas. y eso que le doy al diván...... 7) con lo que sí estoy de acuerdo es con una sola cosa: transparente y buena gente. eso sí. es garantía de fábrica. no tengo mala leche, no me gusta la competencia, ni me marea el vil metal, ni soy capaz de falsear o mentir. pero es de fábrica, supongo, porque no me sale. y a 10 km. de distancia cualquiera ( hasta el más ignoto para mí ) puede saber cómo estoy /me siento. no sé disimular ( lo intento a veces, pero a duras penas convenzo a alguien ). y con esto no me amparo en decir que soy “inocente”. ya no creo (tanto) en la inocencia, o falta de intención. aprendí que la maldad también existe. un viejo amigo mío me decía: “el día que dios repartió la desconfianza.... ¿vos te fuiste al kiosko?” 8) y bueno... tenía que aparecer ella: la soledad. estoy sola. rodeada de gente, pero sola, mi gato y yo. al día de hoy no sé si es por elección o por mal-llevada, o simplemente incapaz de sostener una relación, o de elegir “adecuadamente”. no tengo ni la más pálida idea. en estos últimos meses, esto me está haciendo run-run. hasta hace poco, no lo sentía, pero.... por suerte me he topado con esto del blog, que me entusiasma muchísimo más que salir de noche “a ver quién está disponible” (con cara de “ yo estoy disponible”). el amor seguramente llegará cuando yo le abra la puerta. De todas maneras, ella, la soledad, no viene tampoco porque sí. Sin embargo, tengo un puñado de amigos increíbles, los que, por suerte, no son “incondicionales” (en el sentido estricto del término). Valoro muchísimo esas amistades, porque me han ayudado a crecer en muchísimos sentidos. Entiendo que de alguna manera TAMBIÉN la elijo por los 7 puntos anteriormente expuestos. (Ya lo dije, no soy inocente, y tratar de vivir sin vendas en los ojos a veces molesta a muchos...) Además: tengo el pelo largo, y eso me gusta; fumo bastante, adoro e invierto en chocolates, tengo devoción por los gatos y los caballos (tengo de las dos especies), prefiero el mar a la montaña. He viajado bastante, pero me encantaría hacerlo más seguido (¿dónde? A la India –pendiente desde siempre, no me animo-, una vez más a otro lugar de Brasil, a Rusia. Jamás he pensado en EEUU.) Soy contradictoria (me había olvidado!!!!). Bueno, desnuda, ante Uds., me quedé. Si olvidé algo, no será tan importante, o ya aparecerá...

viernes, 22 de junio de 2007

recogiendo el guante...

Un poco a destiempo, porque en realidad hace bastante que lo leí en otros blogs, pero igual me dieron ganas de hacerlo.
Tomo el libro que estoy leyendo, "Una temporada con Lacan", de Pierre Rey, y me sumo a quienes hicieron de ésto casi un juego, esperando que lo que sigue les resulte al menos, entretenido. Pág.179: "Lo único ético es la realización del deseo. Todo lo demás es literatura. Porque la letra que lo fija, suponiendo que haya sido identificada, desde el momento en que no da paso al acto, no tiene la menor influencia en la realidad: será siempre letra muerta. Mucho antes de poder expresarlo, y no digamos ya de elaborar mis posibilidades de vivirlo, yo presentía mi deseo. Ahora que puedo dar nombre a las diferentes facetas de lo que fue, establecer a posteriori la trayectoria en que se aúna, causas y efectos, lo que tiempo atrás era invisible para mí, me doy cuenta de que no ha variado ni un ápice desde la niñez, aprender, amar, gozar, crear, comprender, sin olvidar el derecho que reivindico por higiene mental, y que da a lo demás vida y valor, de estar loco a veces." Aquí dejo mi guante, aunque muchos ya lo recogieron, podremos quizás comenzar una segunda vuelta, con alguna temática, por ejemplo, tema sugerido: el padre. Bueno, es sólo una idea.

miércoles, 20 de junio de 2007

SARA Y PEDRO ( o "La donna che piange II)

I. Voy a tratar de comenzar, como suele hacerse, por el principio. Pedro siempre le había resultado atractivo. Morocho, como le gustaba a ella. Alto. Ojos de niño. Mirada seductora. Su negocio, a pasos del suyo, hacían que las visitas fueran casuales, necesarias, imprescindibles, o simplemente, caprichosas. Ella, con un pasado oscuro de melancolía, estaba logrando sobreponerse, y trabajaba, casi maniáticamente, quizás intentando recuperar el tiempo perdido entre penumbras , tristezas y medicamentos. Él, con la mochila de los infiernos, que todos conocían. Los dos sabían, en secreto, que se gustaban. Pero ninguno se arriesgaba a dar un paso en falso.
Creo que hasta percibían que sus mundos eran diferentes. Sin embargo, las miradas casi cómplices eran inevitables, y los dos las esquivaban.
Así, pasaron años.
Un día, como cualquiera, y no cualquiera ( faltaba un día para Nochebuena) es que se reunieron una noche, al fin del trabajo de cada cual, para hablar de un tema bien “excusado”. Por esas cosas de la vida, el tema en cuestión no hizo su aparición... Él le contó justamente que estaba “limpio” desde hacía unos meses, y que todo estaba yendo mejor en su vida. Se contaron muchas cosas más. Y comenzaron a contar los días, estando juntos. Así de simple.
II. Él era muy tierno con ella, muy simple. Generoso, sonrisa amplia, con soluciones siempre a flor de piel, casi antes que se asomara algún problema. Nada de esas promesas del típico “te llamo”, o “vemos”. Para Pedro y Sara todo era muy concreto. Se llamaban, sin anunciarse. Se veían, sin acuerdo previo. La única cláusula de Sara era que no admitiría un gramo de infierno. Las noches de ese verano fueron como un limbo para los dos: mate, cigarrillos, música, amor, palabras, confidencias, flores, soles amanecidos...No había promesas. Eran hechos. Y el amor desarmaba la rutina. III. De a poco, muy de a poco, sigilosamente, Sara empezó a percibir alguna mirada sutil. No era la de Pedro. Le preguntó. Exageraba, seguramente. Pero luego se instaló clara y definitivamente el infierno entre ellos. Cuando ella quiso reaccionar, era muy tarde. Noches sin dormir, de pesadilla. Palabras espinosas. Días casi de luto. Todo se había vuelto insoportable. Pero Sara, inexplicablemente, seguía allí. Sin aliento, ante ese culto demencial. Intentó, de mil formas. Lo arrastró a médicos, psiquiatras, grupos, psicólogos... Él siempre prometía ( ahora prometía ). Pero su enfermedad lo arrastraba y jamás cumplía. Y Sara se arrastraba tras él.
IV. Un día ella dijo “basta”. Armó lentamente su bolso, y se fue. Él...casi no preguntó por qué. Ya lo sabía. Todo había llegado muy lejos. V. Los días de ella empezaron a recuperar no digo el brillo, pero sí algo de consistencia. Amigas. Trabajo. Estudio. Pilates. Pelis. Nada de salidas “públicas” por la ciudad. Era obvio que eso no le gustaba, pero además, no quería encontrarlo. Todavía tenía que digerir todos los ratos malos, esas palabras asesinas, que brotaban de su boca cuando la coca o el alcohol ya no tenían por dónde salir. De todas maneras, no pasó mucho tiempo sin tener noticias de él. Él llamaba, con alguna excusa tonta, previsible. Y ella preguntaba cómo estás, y qué tal si nos vemos, y dale, y charlaban sin tocarse la piel, con los ojos. Ella regresaba a su casa sabiendo que Pedro no andaba por el mejor camino. Quedaba preocupada. Y comenzó el espiral de te ayudo, te convenzo... Pedro se internó dos veces ese año, Sara de por medio. Eran amigos. Sara lo escuchaba, Pedro parece que no.
VI. Suena el teléfono. Ella sabe quién es, y duda en contestar. Finalmente, por enésima vez, lo hace. “Mirá Pedro, no me llames más hasta el día que DE VERDAD quieras recuperarte. Yo ya no te escucho más”. Colgó y lloró. Sólo ella sabe cuánto le costó esa frase. Sintió que abandonaba a un mendigo una noche de frío bajo la lluvia. Se sintió poco piadosa, casi sin corazón. Sin embargo, una especie de calma, muy adentro del alma, empezó a brotar... Y digo una “especie” de calma. Porque sus días, en adelante, se medían en gajos, en fetas, en sorbos. Temía lo peor. Se volvió medio loca, cuando, en medio de la noche la sobresaltaba el sueño de Pedro y su muerte.
VII. Primeros días de diciembre. Madrugada. Esta vez son balas las que suenan. A pasos del cuarto de Sara. Exactamente en el negocio de Pedro. Su tímpano se desmoronó, y el único pensamiento se repitió en ese sonido. Un eco del pensamiento circular. Noche fatal.
VIII. Después de unas semanas, otra vez suena el teléfono. Sara atiende y es Pedro: “me quiero enjaular, no doy más!” Sara en realidad dudó mucho de esas palabras. Pero también se había conmovido, quizá por el particular y extraño tono de él en el tubo. “Si de verdad es así, yo te ayudo”. Atrás sus rencores, sus dientes apretados, su dolor de parto, sus desvelos. Sólo ella creyó ( y con reticencias ), las palabras de ese niño-hombre en el que se había convertido. O quizá siempre había sido eso. Hace seis meses que Sara lo acompaña en esta lucha. Difícil para los dos. Con cuentas pendientes. Con temores. Sin certezas ni promesas. Resistiendo con uñas y dientes todas las sentencias de los espectadores que esperan el peor final. Mirándose y hablando sin tocarse la piel. Con mucho amor. Así de simple, como al principio.

martes, 19 de junio de 2007

juego con las palabras

en mis horas de desvelos desvelados,
tu insomne voz acuna mi descanso.
en mi corazón, hoy de risas habitado,
vive tu ser, amor, tu ser amado.
en mi sangre de galopes agolpados,
sólo tu calor endulza el sobresalto.
y en mi río de barcos y naufragios
sólo tu curso sedimenta lo que callo.
en mi destino de promesas embriagado
son tus alas, que ensordecen mi presagio.
en mi abismo de horas enlutadas,
brilla sólo la imagen de tu canto.
en mis noches de soles apagados
es tu luz la que encandila mi descanso.
en mi vida de sepulcros olvidados
tu vida me recuerda lo lejano.
en mi tierra de árboles lontanos
sólo tu sombra se dibuja en mi reparo.
en mi tiempo de pensamientos tristes,
vagos,
tu recuerdo es el que aparece como un rayo.
...y en mi corazón de latidos palpitados
sólo el tuyo late, amor, acompasado.

"Un regalo"

Éste es un hermoso regalo que recibí hace un tiempo atrás. Hoy lo rescaté, para mi sorpresa y júbilo, en el medio de un médano de papeles... Y quería compartirlo con ustedes, porque forma parte también de mi historia. (Cuando tenemos días tristes, como el de hoy, para mí, es glorioso encontrar cosas como éstas.)
"hazte pájaro, y sobrevuélame
hazte nube, y bébete el sol
hazte lluvia, y riega mis sentidos
hazte tierra, y abraza mis pasos
hazte vida, y recréame
hazte dios, y yo creeré en tí"
(no pongo elnombre del autor,
está sabido que los nombres para mí poco importan
-al menos en casos como éste-)

sábado, 16 de junio de 2007

"LA DONNA CHE PIANGE"

Ella cerraba sus ojos, esperando, sigilosa, que él, por fin, durmiera... Estaba alerta, inquieta, ansiosa. Deliraba con su miedo de que, si se dormía, él saldría a buscarla... Así pasaban las horas, a veces, hasta la madrugada. Despertaba, a duras penas, agotada. Tensa, demacrada, pálida o enferma. Pero, al menos, estaba el alivio de que “esa” noche, él no había estado con ella. Así pasaban los días, uno tras otro. Y recordaba: al principio, no había sido así. Los sorprendía la madrugada, sí. Pero de besos, música, charlas, pasión, risas y hasta proyectos... Ahora todo era diferente. Ya no hubo más tiempo para ella misma. Toda su vida era una descolorida calesita, pero en torno a EL. Y él, montado en su otra calesita, que giraba mucho más velozmente de lo que ella pudiera imaginar. O poder seguir. Se le habían perdido los divinos detalles de la mujer que había sido. Esos rasgos, esos soplos, esas marcas únicas. Ya no lucía su linterna mágica. Ésa con la que lo había enamorado, y hecho rendir a sus pies. En realidad, la vida erótica de esta Cornuda estaba regida por un fuerte tinte de erotomanía. Todo para ella, él. Y un postulado: él me ama, o me querrá siempre; es mío. Esta convicción no la abandonaba jamás. Era inquebrantable. Pero él no se comporta como es debido. (“No sabe lo que hace”). Y así, fue como se quedó sola, bajo la lluvia. Las escenas de celos venían después de una larga meditación sobre los signos. La otra, esa arrastrada, era experta en las artes y oficios. ¿Cómo lograba arrastrarlo tanto hacia ella? ¿Con qué hechicerías lo embrujaba de tal modo que a él no le importara nada? ¿Por qué lo seducía y luego escapaba, haciendo que él sólo quisiera perseguirla? Ella sabía que él no la comprendía, sin embargo se dejaba asesinar por esa otra... Y quedaban rastros de esa otra, su sabor amargo, sus noches desveladas. Esa otra, la cocaína, se mezclaba con su odio.
Ella estaba tan intoxicada como él. Y en su delirio rezaba por rescatarlo.
Nunca se dió cuenta de que a ella nadie la rescataría... La Cornuda estaba presa. De él. De ese otro que había llegado a su vida sin previo aviso, y la había cautivado. Y entonces se pregunta ¿Y vos, sí sabés lo que hacés? Y tarda horas en contestárselo sin ninguna respuesta efectiva. Se levanta y se asoma, como todos los días, al espejo del cuarto de baño; de repente, un rostro la mira. No es ella.

jueves, 14 de junio de 2007

"los sueños, sueños son..." (dedicado a "Letras")

"...el sueño nace de repente,
sin motivación particular,
aunque esta vez ciertamente.
He reflexionado en que eso
no se concilia con ningún
disfraz,
no se concilia
con la renuncia,
porque no soy lo bastante rico
como para guardar para mí
el más hermoso descubrimiento
que he hecho,
probablemente,
el único
que me sobreviva."
(S. Freud)
Este párrafo del texto freudiano, me parece magistral. Es el sueño justamente aquello con lo único que contamos "ciertamente". Lo que no nos permite mentirnos. Y si bien Freud aquí lo refiere a los sueños mientras dormimos, también creo que en nuestras fantasías, en nuestros sueños de la vigilia, está esa verdad que tantas veces y con tanta fuerza nos ocultamos a nosotros mismos. Y sólo nos permitimos ser en un "delirio" en el que soltando amarras, se asoma en una forma de "mentira".

"siempre hay un poco de razón en la locura, y un poco de locura en la razón"

Es una noche fría de junio.
Música de Joaquín (Sabina).
Mates.
Mis Marlboro.
Y mi gato.
Hoy necesito agradecerle no sé muy bien a quién,
el haber encontrado este espacio,
donde puedo, cuando puedo,
satisfacer esta "necesidad fisiológica"
de expresarme.
Lo aclaro para dejar constancia
que este espacio
no pretende nada de literario.
Seguramente fue una causa, y no una casualidad,
lo que lo dejó a mi mano.
En mi camino.
Aquí puedo llorar,
reirme,
volar!!!!
Nadie puede imaginar lo cuerda
que me siento,
frente al teclado,
como manejando
mi auto
por una autopista sin fin...
con ráfagas de recuerdos,
de sentires,
de pesares,
y de glorias.
Me encuentro con "ustedes",
y conmigo.
Me sumerjo en un viaje
sin los disfraces
de la vida cotidiana.
Un viaje al corazón,
a la razón,
a eso que nos atañe como humanos.
GRACIAS, BLOG!
Y A TODOS LOS QUE PARTICIPAN DE ÉL!!!

miércoles, 13 de junio de 2007

no apto para melancólicos...

Y llenaron de tánatos su vida
como a una princesa india,
"protegiéndola" con barrotes de oro,
y laberintos de mármol,
con incrustaciones de piedras preciosas.
(Como para disimular tanto horror...)
No permitieron que su entusiasmo transitara
por los caminos de su vida.
Prohibiéndole la música,
le "cerraron" los oídos.
Ataron sus piernas,
que anhelaban danzar.
Y adormecieron sus ideas,
y ya no pudo pensar.
Le cortaron las alas.
Como si su vuelo fuese peligroso.
O contagioso.
Abortaron sus sueños de mujer.
Y enterraron su alegría.
Lo que le quedaba de vida
se llenó de confusión y desasosiego.
Su nombre fue el único
vestigio de su existencia.
Como todo asesino,
cometieron un error:
olvidaron inhumar algunos detalles:
los de su pasión
por la vida,
que hasta la nombraba.
Y entonces, todavía,
hay restos que aún palpitan,
irritan,
y hasta desean..
tíbia y tímidamente.
Con miedo.
Pero sin pedir permiso.
Con toda la valentía digna de esa princesa.
También queda su rebeldía,
sus dientes apretados,
su impotencia.

NO ES...

No es la falta de los cuerpos,
sino la ausencia del deseo en ellos.
No es que no haya palabras,
sino que suenan a ecos repetidos.
Es la vacuidad de las respuestas,
lo efímero de la mirada,
la palidez de los cerebros....
Es cuando falta esa profundidad
y todo parece gris.
Es cuando "no importa"
y ya todo da igual.

"PUERTO SEGURO"

Fue una fantasía. Un sueño. Un delirio. Casi un escándalo. Un exabrupto... Y ahora son tus ojos, que siguen traspasándome, en medio del humo, de horas de historias entremezcladas Es tu presencia, que sigue instalada, y es tu ausencia, que me persigue. Tus palabras, que persisten en la interrogación. Y yo, parada ( ya sentada, ya acostada) aquí. Sin absolutamente nada que pueda hacer para evitarlo. Y debiera comenzar con mi rutina, pero una mezcla de imágenes y poesía, me devuelve a otro espacio. A ése, donde pude ser yo misma, ahí, donde me dejé decir sin filtrar y viceversa. Y ahora, como el caracol... Sangre, espuma, y huesos.

domingo, 3 de junio de 2007

la vida fácil.

Yo creía que, a esta altura, la vida iba a ser más fácil. Evidentemente padecía de la imbecilidad del género.
(Esa infecto-contagiosa enfermedad que ataca a los bípedos con lóbulo frontal.)
También, haciendo honor a la verdad, en algún lugar de mi ser,resistía la sospecha de que eso nunca sucedería. Y no. Mientras yo siga siendo la que soy, ésa de la que pregono estar orgullosa de ser, ésa que vomita sus no tan "románticas sentencias", y siga insistiendo en creer que palabras tales como honestidad, dignidad, solidaridad, sinceridad, valor,
no son "sólo" palabras...
En realidad, va a ser muy difícil que sea fácil.

"mirta, (¿)de regreso(?)"

Agosto 24. 1999 (recién entonces tuve coraje para escribir esto) fue una distancia terrible. desgarradora y cruel. pero lo peor de todo, y después de todo, fue que “ella” nunca volvió. ni después de los trece años que habían pasado....no. no era la misma. volvió su cuerpo, pero en sus ojos, no encontré su alma. había visto demasiados lutos, demasiadas balas... volvió su voz, pero hablando palabras incomprensibles y que no me salvaban del naufragio... era la voz que había alzado para defender a su pueblo. volvieron, sí, sus manos. ya no tenían su tibieza. por ellas pasaron mil fusiles, fríos, que tenían sólo el calor de sus sueños enamorados. todos esos años, llenos de días, horas y segundos, llenos de preguntas ahogadas en la sin respuesta para mí, habían sido guerras, rejas, fugas para ella... Mirta se desvaneció en el aire. y yo no tenía más de ocho años. era una Mirta-Sol, la que se fue de mi vida, y de la de todos. y “ella” nunca más regresó. tal vez por eso sea que me cuestan tanto las despedidas, las pérdidas, las ausencias vivas. hay un detalle. yo tampoco pude volver a ser la misma.