"...el sueño nace de repente,
sin motivación particular,
aunque esta vez ciertamente.
He reflexionado en que eso
no se concilia con ningún
disfraz,
no se concilia
con la renuncia,
porque no soy lo bastante rico
como para guardar para mí
el más hermoso descubrimiento
que he hecho,
probablemente,
el único
que me sobreviva."
(S. Freud)
Este párrafo del texto freudiano, me parece magistral. Es el sueño justamente aquello con lo único que contamos "ciertamente". Lo que no nos permite mentirnos. Y si bien Freud aquí lo refiere a los sueños mientras dormimos, también creo que en nuestras fantasías, en nuestros sueños de la vigilia, está esa verdad que tantas veces y con tanta fuerza nos ocultamos a nosotros mismos. Y sólo nos permitimos ser en un "delirio" en el que soltando amarras, se asoma en una forma de "mentira".
