lunes, 10 de septiembre de 2007

Un día, en septiembre.

Mediodía de un día de semana.
Subo al coche, cargando sólo un bolso (siempre con más de lo estrictamente necesario!, of course!... Pero en fin...), la cartera y el celular.
Primera parada: estación de servicio:
Combustible, Marlboro, golosinas varias y agua para el camino.
Apenas piso autopista, pongo mi mejor C.D. de Sabina.
Pienso.
Canto.
Mientras, manejo...
Paro a tomar un café por el camino.
Después de un rato,
llego a Acceso Norte,
elijo deliberadamente bajar por Libertador,
¡me encanta entrar a Buenos Aires
por la puerta grande!
y doblo en la 9 de Julio...
De lejos, se ve él.
Ya en la radio,
se anuncian 28° de térmica,
y Paulino Moska suena,
a todo volumen.
Buenos Aires es un lujo.
¡Mirá cómo me recibe!
Ahora sí, me pierdo
en sus calles...
Me esperan las librerías
de Corrientes,
los teatros a descubrir,
en el under.
Y algo del MalBa,
si me queda tiempo!

Paulinho Moska - P...