En medio de todo este remolino, estalló el móvil. Eras vos. Otra vez.
Silbó el timbre, una vez más. Y tu presencia hizo vibrar(me) el corazón.
La cercanía de tu cuerpo me recordó el deseo.
Me encendieron (otra vez) nuestras pieles pegadas.
Me inquietaron (otra vez) nuestras miradas cómplices.
El hielo de mi piel se hizo arroyo...
Una vez más, no puedo ver detrás de tu silencio.
Sólo quiero comprender que desnuda, al lado tuyo,
me siento un poco menos sola.
Foto:
Janosh Simon