...que me deforman.
Pero no soy responsable yo
de la miopía
del ojo que ve,
sin mirar!!!
un lugar al que, después de un día agitado, regreso... para encontrarme conmigo y con ustedes...
miércoles, 30 de mayo de 2007
relojes
...el tiempo,
a veces,
se nos va escurriendo,
como estos relojes magistrales
de Dalí...
Y junto con el tiempo
a veces,
se derriten nuestros sueños,
y nuestros desvelos.
Él sí que no se detiene
ante nada, ni nadie.
Inexorable.
Algunas veces,
como en la pintura,
se nos vuelve
pegajoso
(cuando las esperas,
o las esperanzas,
se nos hacen eternas)
Lo sentimos viscoso.
E insoportable.
Otras, es tan veloz
como la intensidad
del momento más sublime.
El reloj vuelve atrás
cuando una canción
nos recuerda el pasado,
ése que nos olvidamos.
Es tramposo.
Puede volver
adonde se le antoje...
y hacernos tambalear...
o volver a soñar.
Pero él es el eterno,
Nosotros? No.MI OJO
"Mi ojo,
que se cierra
para no ver tanto
dolor...
Que no alcanza
para ver el mar.
Y mi otro ojo
que ve más adentro
que tu cara,
y que tu cuerpo...
Que puede
traducir tus palabras,
y tus silencios.
Ëse, que puede
sentir tu latido,
aún cuando no estés.
Un ojo que te extraña hoy
y te olvida mañana.
Que desnuda sin querer.
Y sin embargo, calla.
Este "ojo maldito"
al que no le alcanzan
las imágenes,
porque siempre
galopa más allá.
Este ojo,
que no se equivoca
y lo lamenta.
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