El mate no es una bebida.Bueno, si. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida.
En este país, nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión:
te hace conversar si estás con alguien,
y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando alguien llega a tu casa, la primera frase es "hola",
y la segunda "¿unos mates?".
Esto pasa en todas las casas.
En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas,
y pasa entre hombres serios e inmaduros.
Pasa entre los viejitos de un geriátrico,
y entre los adolescentes, mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten padres e hijos sin discutir, ni echarse en cara.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos;
los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate
cuando te pide.
Se lo das tibiecito, con mucha azúcar,
y se sienten grandes.
Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre
empieza a chupar mate.
Se te sale el corazón del cuerpo.
Cuando conocés a alguien por primera vez,
te tomás unos mates.
La gente, cuando no hay confianza pregunta:
¿dulce o amargo?
El otro responde:
"Como tomés vos".
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas.
Siempre.
Con inflación, con hambre,
con militares o democracia,
con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas.
El día que un chico pone la pava al fuego,
y toma su primer mate
sin que haya nadie en casa,
en ese minuto,
es que ha descubierto que tiene alma.
O está muerto de miedo,
o está muerto de amor,
o algo:
pero no es un día cualquiera.
Por dentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados, porque la charla es buena.
La charla, no el mate.
Es el respeto por lo tiempos para hablar y escuchar,
vos hablás mientras el otro toma,
y es la sinceridad para decir: "Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad del agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente,
"¿está caliente, no?".
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia del uno por uno,
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal
de encontrarse
sin mayores pretensiones que
compartir.
("Un mate y un amor..."de Lalo Mir,
en el programa "Lalo, Bla, Bla" Radio Mitre. ARGENTINA)
16 comentarios:
El mate riguroso instrumento de intercambio… rondas de amigos, puro afecto distribuido en ronda. Intercambios que a algunos espantan…
Un gusto visitarle
Daniel O. Requelme
www.danielrequelme.com.ar
Una vez lo probé en casa de una conocida de Argentina y no me gustó para nada, iggiiiiiiiit.
Pero me supongo que para ustedes el mate es lo que para nosotros el café.
Reina, no sé qué pasó, ya van dos blogeras que me dice que ayer dejaron comentario en mi post y no me llegaron. Ya ves, internet no es perfecto y blogger, mucho menos.
Yo debo tener entre 25 y 30 mates diferentes, de plástico, de hueso, de cerámica, de calabaza, etc. y tengo la obseción de contar cuantas cucharadas de yerba le pongo cada vez que lo preparo...
Lo tome hace años, en la cama.
Pensaba que era una mania, como la del cigarro, para continuar haciendo el amor despues.
Creo que guardo en algun sitio una calabaza...
Pues no he tenido oportunidad de cebar mate como dicen ustedes, me imagino la magia que encierra el estar reunidos charlando y arreglando el mundo, En mi pais Costa Rica, lo hacemos pero con un cafecito, a nadie se le niega un cafe!
Confieso que la vez que lo probe al mate, fui directo al baño! que pena :(
besos
batsi: quizás "esas" respuestas a tu pregunta no son admitidas por el blogger!!!
Me encantoooooooo! Ahora lo tomare con mas gusto cuando mi che querido me lo ofrezca. Hermoso y sencillo texto. Besos.
Es buenísimo lo que escribiste, creo que nunca había razonado tanto acerca de esta ceremonia del mate... Asimismo, obviaste que por ahí, también se puede tomar mate en soledad... No es lo mismo, pero lo hago.
Te dejo un abrazo grande!
Todo lo que decìs del mate es asì!! y si algo nos hermana es el compartirlo,no?.Aunque por acà sin palo,eh?jajajaj.Sale un amargo?.Un beso
La cultura del mate; me es totalmente desconocida. Soy mesoamericano de ascendencia nahualt; mestizado a la fuerza. Por tanto mi cultura es la del maiz y el café. No hacemos tanta reverencia con este último como he visto con el mate. Me encantaría por supuesto sentarme a aprender contigo a tomarlo o con cualquier otro amigo de esos lados. Darle un nuevo giro a mi alma con el mate y una buena conversación. Un beso. H.
Tendré que ir a tu casa, buen pretexto para probarlo no?
Abrazos con sabor a mate.
Decididamente, es lo que nos falta en España, el preciado mate...
Supongo que ahora deberías importarlo a España, y traerlo tu misma para que todo fuese perfecto.
Qué bonito escribes, guapa, ah, sino vinieses, importad la receta, por diosssssssssssss
Bssssssssssssssss
Como la pilla más cerca, y si tiene ocasión, dígale al señor Mir, que este escrito, es el primer monumento al mate que me encuentro.
Gracias a Ud. por acercarnos a esta maravilla.
Nunca lo he probado... ¿será ésta una excusa para que nos conozcamos?
Besitos revolviendo en el azúcar,
es como la mota...pero no se fuma.
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