jueves, 24 de mayo de 2007

"PASAPORTE/S"

"un diagnóstico es, a veces, casi como un pasaporte"... pensé un día (y no me refiería sólo a los clínicos, sino también a los que nosotros mismos nos elaboramos). Nos puede servir para trangredir, pasar la "frontera", justificar. A veces, al revés, para justificarnos tras la transgresión. No ayuda a comprender las cosas que hicimos, nuestros actos, heroicos o miserables... No lo evocamos cuando logramos algo productivo... En general, lo usamos cuando queremos "pasar algún límite" no permitido por otros, o nosotros mismos. Los pasaportes "encasillan": soy loco, soy gordo, soy... Pero, y nosotros mismos, qué? Será que nos queremos hacer a un lado cuando se trata de hacernos responsables, humanos con algún grado de madurez? Los pasaportes también nos "amparan" en una infancia interminable... donde son los otros quienes se hacen cargo de nosotros y en ese "cobijo" del pasaporte, perdemos la dignidad de poder ser. De quienes somos y quiénes queremos ser, aunque a veces no nos animemos. Los pasaportes, ésos, que nos protegen de darle lucha a quienes somos y dónde queremos estar, son los que nos dejan cobardes, escondiendo nuestros miedos, nuestras miserias, nuestro desconocimiento de dónde estamos parados en este mundo. Basta de usar y abusar de esos pasaportes-"diagnósticos" en nuestra vida. Usemos otros pasaportes: y ojalá que nos lleven a una vida bien merecida. Barajemos, y demos de nuevo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

está muy bueno lo de los passports! es un vicio,no?

Letra dijo...

Dónde se sacan esos otros pasaportes?
Para la misteriosa códigos, un abrazo

el nombre... dijo...

LETRA: esos "otros pasaportes", no se "sacan", se construyen, siendo auténticos con nosotros mismos... tratando de no tener secretos para con nosotros mismos. Creo que ud., letras, ya los empezó a construir, se nota en lo que escribe.